Tener la nacionalidad española, certificado de residente comunitario, la tarjeta de familiar de ciudadano de la Unión Europea, o ser titular de una autorización de residencia y trabajo en España en vigor.
Además, en función del nivel de las unidades de competencia que quieran acreditarse, deberán cumplirse los siguientes requisitos:

Por último, además de lo señalado anteriormente se ha de cumplir uno de estos dos requisitos:
· Experiencia laboral (adquirida en los últimos 10 años) relacionada con las competencias que el candidato quiera acreditar de:
· Formación (realizada en los últimos 10 años) relacionada con las competencias que el candidato quiera acreditar:
En el sistema educativo español, las cualificaciones de nivel I son las contenidas en los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI); las de nivel II son las incluidas en los ciclos de Grado Medio de Formación Profesional; y las de nivel III son las propias de los ciclos de Grado Superior de Formación Profesional.
Las personas mayores de 25 años que no pudieran demostrar experiencia o formación, podrán inscribirse provisionalmente. Se estudia el caso por parte de los asesores designados para ello que emitirán el correspondiente informe sobre la procedencia o no de la participación del candidato.

Para justificar la experiencia laboral dentro del sector profesional que establezca la convocatoria:
Para justificar la formación relacionada con el sector profesional que establezca la convocatoria:
Contribuye al desarrollo personal y profesional, al permitir al candidato contar con un documento oficial que acredite sus competencias profesionales.
Permite, además, convalidar algún o algunos módulos de un título o de un Certificado de Profesionalidad, así como completar la formación para la obtención de un título de Formación Profesional o de un certificado de profesionalidad, lo que mejora las oportunidades laborales, tanto en atención a domicilio como en residencias para personas dependientes. Para ello se facilitará a cada candidato toda la información necesaria para poder continuar, si así lo desea, la formación.
Por otra parte, la acreditación de competencias facilitará la movilidad de los trabajadores.
Es cierto que a veces nos cuesta iniciar procesos como el que comentamos, pero seguro que es una buena oportunidad para todos los profesionales que tienen una amplia experiencia pero carecen de una titulación reconocida. Vale la pena el esfuerzo por el bien individual y también por el bien del sector de los servicios de atención a personas.