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Cómo los planes de salud para empresas reducen el absentismo laboral

El absentismo laboral y el ‘burnout’ son síntomas de desgaste profesional y una de las causas principales de pérdida de productividad. Sin embargo, con un plan de salud que apoye a los empleados en sus momentos más difíciles, además de ofrecer asistencia médica, se puede reducir el impacto de las bajas evitables.

El absentismo laboral ha dejado de ser responsabilidad exclusiva del departamento de recursos humanos para convertirse en una prioridad de negocio. Las empresas deben hacer frente al impacto que tienen estas ausencias no previstas en el coste económico, la productividad y la continuidad operativa. Pagar horas extra y contratar sustitutos para cubrir esas bajas aumentan inevitablemente los costos, mientras que la calidad del trabajo también puede verse afectada.

Además del impacto económico, el absentismo puede implicar cambios organizativos que erosionen el clima laboral y dificulten la retención de talento. A menudo, es el propio equipo el que cubre la baja de un compañero, lo que conlleva un aumento de la carga de trabajo que, a la larga, puede provocar mayor malestar.

Ante esta situación, parece evidente la necesidad de buscar medidas que permitan prevenir el desgaste profesional antes de que termine afectando al rendimiento, al clima laboral y a la estabilidad de los equipos.

¿Qué entendemos por absentismo laboral? 

El absentismo laboral incluye cualquier ausencia de un trabajador durante sus horas de trabajo. Este fenómeno puede clasificarse en distintos tipos: el absentismo justificado, que incluye bajas médicas, permisos legales o situaciones personales acreditadas; el absentismo injustificado, cuando el empleado falta sin motivo válido ni comunicación previa, y el absentismo presencial o presentismo, en el que el trabajador acude físicamente al trabajo, pero su rendimiento es muy bajo por desmotivación, estrés o problemas de salud.

Como hemos visto, estas bajas no siempre tienen su origen en el lugar de trabajo ni responden exclusivamente a factores laborales. Es cada vez más evidente que muchas ausencias están relacionadas con situaciones personales que afectan a la capacidad de los trabajadores para mantener su actividad profesional con normalidad. Dificultades de conciliación, responsabilidades de cuidados familiares, recuperaciones poshospitalarias y la carga mental pueden condicionar su bienestar y su rendimiento en la empresa.

Hombre durmiendo en su puesto de trabajo

El absentismo laboral, en cifras

El año 2025 se cerró con un importante incremento de los casos de absentismo laboral en España. Según datos de Randstad Research, la tasa del último trimestre aumentó un 8% respecto al periodo anterior, lo que equivale a casi 1,6 millones de personas. De hecho, el país lidera el ranking de absentismo laboral por incapacidad temporal en la Unión Europea.

En los casos de absentismo laboral, las empresas deben seguir pagando, total o parcialmente, los salarios de los trabajadores ausentes, así como cualquier gasto laboral asociado a su reemplazo. En 2024, el Banco de España calculaba este coste directo de la incapacidad temporal para las empresas españolas en 4.613 millones de euros.

Desde un punto de vista macro, el coste indirecto del absentismo en España se estima en 128.668 millones de euros, según un informe reciente del Foro Regulación Inteligente. Esta cifra tiene en cuenta tanto los costes de oportunidad (el valor económico que la empresa deja de generar) como los costes de sustitución (los salarios de los trabajadores que cubren las ausencias).

¿Qué pueden hacer los equipos de recursos humanos para prevenir el absentismo? 

Entender que el absentismo no siempre surge en el entorno laboral es clave para afrontarlo de manera efectiva. Su abordaje no debe ser solo reactivo, sino también preventivo. Más allá de gestionar incidencias y sustituciones temporales, los equipos de recursos humanos deben identificar los factores que pueden derivar en ausencias recurrentes, como la sobrecarga de trabajo, la falta de conciliación o las circunstancias personales de cada trabajador.

La anticipación permite actuar con mayor eficacia y reducir el impacto del absentismo en el negocio y en la plantilla. Para prevenirlo, las organizaciones deben generar condiciones que favorezcan el compromiso de sus trabajadores y ayuden a construir entornos laborales más saludables.

Cada vez más departamentos de recursos humanos impulsan estrategias centradas en el apoyo de sus equipos. Algunas herramientas incluyen la flexibilidad laboral, un sistema de bonificaciones, actividades de team building y, principalmente, programas de bienestar.

De hecho, varios estudios confirman la relación directa entre la implementación de programas de apoyo integral en empresas y la reducción del absentismo laboral

La aseguradora estadounidense UnitedHealth Group, por ejemplo, afirma que el 56% de los empleados cubiertos por un plan de bienestar se ausentan con menor frecuencia. Por otro lado, varios estudios de Deloitte de 2023 registran caídas del absentismo del 25 al 30% en empresas con programas de salud completos.

Los planes de bienestar son doblemente importantes: permiten reducir el impacto económico de las bajas laborales evitables y aumentan la satisfacción de los empleados. Todo ello mejora la salud de la empresa, ya sea desde el punto de vista de sus finanzas como del clima laboral y el employer branding.

¿Qué debe tener un plan de salud para prevenir el absentismo laboral?

Cuando el estrés, la falta de conciliación o la sobrecarga se cronifican, las bajas aumentan y la productividad se resiente. Por eso, contar con un plan de salud que no solo cubra la asistencia médica puede marcar una diferencia real tanto para los empleados como para la propia empresa.

Quique Gómez, psicólogo y director de Atlàntida Dependencia, explica que, en primer lugar, un plan de salud para prevenir el absentismo laboral debe tener un buen seguro médico en el que la salud mental esté en el centro. Esto ayuda a crear organizaciones que apuesten por la salud y el bienestar de sus equipos.

Además de atención psicológica, las organizaciones deben ofrecer servicios que hagan sentir a sus trabajadores que la empresa se preocupa por ellos. Algunas de las acciones mejor valoradas son la atención domiciliaria, la convalecencia poshospitalaria, la atención en el hogar o el apoyo a personas que cuidan de sus familiares.

En este sentido, las empresas pueden abordar factores invisibles que también afectan negativamente a su productividad (y propician el ausentismo) mediante la implementación de programas de bienestar que cubran:

  • Cuidado de familiares
  • Recuperaciones poshospitalarias
  • Situaciones no planificadas
  • Sobrecarga emocional
Hombre sentado con una fractura en el brazo

¿Cómo acompaña Atlàntida a las empresas?

Cualquier empresa que apueste por la salud y el bienestar de sus trabajadores puede contratar un plan de salud con Grupo Atlàntida. Para una implementación más eficaz, este puede adaptarse al tamaño y al sector de la empresa e integrarse fácilmente en las políticas de recursos humanos.

Por un lado, ofrecemos un seguro de salud personalizado y de proximidad para trabajadores y sus familias. Eso incluye cobertura 360º: medicina general y especialistas, pruebas diagnósticas sin esperas, hospitalización y urgencias.

Para que tu empresa pueda acompañar a los trabajadores en sus momentos más complicados, la propuesta de Atlàntida Dependencia va un paso más allá. Además de la asistencia médica, ofrecemos un servicio integral de apoyo que aborda algunas de las principales causas del absentismo. Con Atlàntida, tus empleados tendrán atención domiciliaria, apoyo para personas cuidadoras, acompañamiento durante la convalecencia y acompañamiento en situaciones personales críticas.

Desde Atlàntida Dependencia, también acompañamos a las organizaciones en la promoción de hábitos saludables, bienestar integral y calidad de vida de sus equipos, con una propuesta ad hoc que genera un impacto positivo tanto en las personas como en la empresa.

Por otro lado, nuestros planes ofrecen varios servicios de atención psicológica, incluidos la orientación telefónica integral, soporte psicosocial y psicológico y talleres saludables para aprender a gestionar el tiempo y el estrés. 

En otras palabras, los planes de bienestar para empresas de Atlàntida cubren la atención domiciliaria, la salud física y mental de los empleados y el apoyo familiar. Para atajar el absentismo, no basta con cuidar al empleado en el ámbito laboral. También hay que seguir cuidándolo fuera del trabajo.

Articulo validado por:
Quique Gómez, director de Atlántida Dependencia
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