Logo Atlántida Dependencia

¿Cuándo y por qué contratar asistencia domiciliaria para una persona dependiente?

Todo el mundo necesita a veces un poco de ayuda adicional. Para las personas dependientes, sin embargo, esa asistencia domiciliaria es esencial para mantenerse seguras y sanas en la comodidad de su propio hogar.

La asistencia a dependientes permite a las personas que lo requieren seguir siendo autónomas sin dejar de recibir ayuda para satisfacer sus necesidades específicas

Además, este servicio también ofrece compañía a las personas dependientes que no tienen cerca a familiares o amigos que puedan visitarlas con regularidad. Tener contacto regular con alguien ajeno a su hogar puede suponer una gran diferencia en la calidad de vida de las personas que viven de forma independiente, y contribuye a que nadie se sienta aislado o solo. 

Señales de que se necesita asistencia domiciliaria

Llega una etapa de la vida en la que muchas personas pueden empezar a tener dificultades para realizar algunas acciones diarias de forma independiente. Los cambios suelen aparecer de manera progresiva, por lo que, en muchos casos, pueden pasar desapercibidos. Por ejemplo, dificultad para realizar tareas cotidianas –como cocinar, limpiar y asearse– u olvidar los horarios de medicación.

Con el tiempo, pueden desarrollarse distintos grados de dependencia, y esto puede provocar situaciones más complejas, como caídas frecuentes, aislamiento social, una mala higiene personal y del hogar o descuidos peligrosos. En la mayoría de los casos, las personas requieren ayuda a domicilio, una responsabilidad que suele recaer en su entorno. Además, esto puede generar una sobrecarga familiar, dependiendo del grado de dependencia. Por eso, la asistencia a dependientes garantiza que las personas dependientes reciban una atención especializada y adaptada a sus necesidades.

¿Qué aporta un servicio profesional frente al cuidado familiar?

Los auxiliares sanitarios cuentan con formación específica y certificación para atender a los distintos grados de dependencia y ofrecer un acompañamiento de calidad. Los auxiliares sanitarios también conocen las distintas afecciones y tratamientos médicos para reconocer si el paciente requiere una atención adicional por parte de otro profesional sanitario. Contratar un SAD aporta tranquilidad y seguridad tanto a la persona dependiente como a su entorno familiar.

Además, es importante que la asistencia a dependientes establezca relaciones positivas con las personas cuidadas para que se sientan cómodas. La comunicación continua y abierta ayuda a mejorar la calidad del acompañamiento. 

Dona gran i cuidador agafats de la mà.

SAD público vs. privado: ¿cuál elegir?

El SAD puede prestarse a través de recursos públicos o privados, en función de la situación de cada persona. El SAD público está sujeto a la Ley de la Dependencia y requiere una valoración previa que determine el grado de dependencia de la persona. Se trata de una ayuda a domicilio financiada por el Estado y las comunidades autónomas disponible para todas aquellas personas que lo necesiten. Sin embargo, este servicio implica largas listas de espera y una disponibilidad de horas limitada según cada comunidad autónoma.

Por su parte, la asistencia a dependientes privada permite iniciar el servicio de forma más ágil y adaptarlo a los diferentes grados de dependencia de los pacientes. Además, en algunos supuestos, puede ser compatible con prestaciones económicas vinculadas (PEV), complementando así los recursos disponibles. 

En Atlàntida acompañamos a las familias en todo el proceso, gestionando la tramitación del SAD público y facilitando el acceso a las ayudas para garantizar una atención continua y de calidad.

Cómo se inicia el servicio de asistencia a dependientes

Antes de la selección de cualquier servicio, los asesores expertos deben realizar una valoración inicial para conocer el grado de dependencia del paciente y de las necesidades tanto de la persona como de su entorno. A partir de esta evaluación, se diseña un plan de atención personalizado y se valora la adaptación del entorno para garantizar la seguridad y el bienestar de la persona.

Durante el servicio, se lleva a cabo un seguimiento periódico bajo la coordinación con la familia para ajustar los cuidados según las necesidades.

En Atlàntida velamos por ofrecer servicios a domicilio de calidad con profesionales formados y cualificados. Brindamos soluciones integrales adaptadas a cada caso, con la tranquilidad de estar en manos de un equipo multidisciplinar formado. 

Cuidar a quien cuida 

En muchas ocasiones, el cuidado de una persona dependiente recae directamente en un familiar, quien asume el rol de cuidador. Sin embargo, con el tiempo, esta responsabilidad puede generar un desgate físico y mental, conocido como el síndrome del burn-out.

Para evitar el desgaste, es indispensable que la persona cuidadora tenga descansos, aunque sean cortos, así como seguir unos hábitos saludables y mantener los momentos de ocio y aficiones. También debe garantizar su reposo, realizar actividad física y pedir ayuda cuando la necesite.

Los servicios de asistencia domiciliaria son un recurso muy óptimo para evitar este desgaste. Una ayuda extra de confianza y de calidad aporta la tranquilidad al cuidador de saber que su familiar está recibiendo la mejor atención. En Atlàntida Dependencia ponemos a disposición de las familias nuestro servicio de asistencia domiciliaria, adaptado a las necesidades de cada persona y coordinado por profesionales especializados. Si tú o un familiar necesitáis apoyo para mantener la autonomía en el hogar, nuestro equipo puede asesoraros y acompañaros en todo el proceso para encontrar la solución más adecuada.

Articulo validado por:
Quique Gómez, director de Atlántida Dependencia
Categorías:
Comparte este artículo
También podría gustarte